lesiones en el esqui

3 noviembre, 2009

Cada año miles de personas se suman a la práctica de deportes de nieve. Aunque aparentemente no requieren de una gran capacidad física (la pendiente parece que realiza todo el trabajo) nos obligan a trabajar mucha musculatura, el equilibrio y la coordinación para poder mantenernos en pie. Además estos deportes suelen ser los causantes de muchas lesiones articulares por caídas o por gestos poco controlados que suelen afectar a las estructuras ligamentosas y óseas.

Por ejemplo en la práctica del esquí son comunes las lesiones de rodilla, esto es debido a que las botas rígidas bloquean la articulación del pie transmitiendo todas las fuerzas a la rodilla, y a que la rodilla es una articulación con distintos ejes de movilidad y sin una gran estabilidad. Son comunes los esguinces y las roturas de ligamentos laterales o cruzados de la rodilla, que suelen ser lesiones que pueden necesitar de una larga recuperación. Los ligamentos forman parte de la estabilidad pasiva de la articulación sin embargo los músculos son estabilizadores activos y son determinantes en actividades intensas como la que nos ocupa. Un buen entrenamiento de la musculatura, un buen trabajo de equilibrio y de la coordinación neuromuscular e intramuscular será fundamental para evitar riesgos.

Por ello es importante estar preparados para realizar estas actividades, debemos de contar con una musculatura apropiada y sobretodo que sea funcional. Es decir, no nos vale de nada tener una gran masa muscular si nuestro cuerpo no es capaz de contraerla de manera eficaz.